Los sospechosos son mineros ilegales que excavaban en busca de oro en el área de Johannesburgo.
Las autoridades indicaron que otros dos sospechosos fueron asesinados en otros casos, en el 2013 y 2015.
El lugar tiene capacidad para 2.500 personas en diferentes salones.
Esperan por las pruebas que confirmen el primer diagnóstico.
La hermana del sospechoso también fue interrogado por la policía pero dejada en libertad, indicaron las fuentes.