El cuerpo del ex primer ministro fue llevado a su residencia para los funerales.
Lo hizo con un arma de fabricación casera. En su casa había más, además de explosivos artesanales.
No pudo cumplir su gran meta de cambiar la constitución de Japón.
La bala le causó graves daños del que no se pudo recuperar al sufrir una parada cardiorrespiratoria.
Ya hay un hombre detenido que sería el presunto atacante.
Es de la misma ala de Abe por lo que hay continuidad en las políticas.
Problemas de salud le impiden continuar en el cargo. La colitis ulcerativa lo afecta nuevamente.