Las autoridades no revelaron el motivo que llevó al hombre a llamarle la atención su sobrino.
Los padres del menor le llamaron la atención para que no saliera a la calle y él se encerró en el escaparate.
“No es justo que haya tanta gente que te quiera y que tú decidieras no compartir con nosotros la bendición tan grande de tu primera hija”.
Mientras la mujer le llamaba la atención a su hija, el canino de cinco años cubrió con sus patas a la niña, que no paraba de llorar.