La mencionada mercancía fue encontrada en estado de abandono para presunto contrabando en el territorio venezolano.
Fue habilitada la ruta alterna la carretera vieja Píritu-Puerto Píritu para empalmar con la troncal en Clarines.
Al parecer el tambor ya había almacenado un solvente y el trabajador lo picaba con un esmeril.
Se encargaban de hacer uso de armas de fuego y punzo cortantes, para someter a los transeúntes y los despojaban de todas sus pertenencias de valor.
Los hermanos encontraron la botella de licor en la acera y se la tomaron.