Las casas improvisadas eran utilizadas para alojamiento y depósito de materiales para ejercer la minería de manera ilegal.
Una balsa minera fue interceptada en el Parque Nacional Caura.
Hernández Lárez acusó a grupos de extraer recursos naturales a través del eje fronterizo hacia países vecinos.
Inhabilitaron e incautaron todos los componentes logísticos de la balsa.