Se convirtió en el primer vicepresidente en la historia moderna de Estados Unidos en buscar enfrentarse al presidente al que sirvió.
El gobernador hace oficial una decisión que se esperaba desde noviembre, cuando ganó la reelección de manera contundente.
Calificó al candidato demócrata como “débil” y dijo que iba a ser el causante de la destrucción de Estados Unidos si es elegido.