El joven presidente ingresó en un hecho insólito al estrado que normalmente ocupa la directiva del Congreso en el salón de sesiones y oró.
Bukele reiteró en tanto su reconocimiento al líder opositor venezolano Juan Guaidó como mandatario encargado del país.
El embajador estadounidense en San Salvador, Ronald Johnson, reaccionó con beneplácito por la decisión del gobierno.