No es poesía, es biología: cada centímetro cuadrado de tu piel emite unos pocos fotones por segundo como subproducto de tu metabolismo celular.
Los médicos lo declararon muerto, rellenando los papeles formales, y enviaron su cuerpo a la cremación. No hubo autopsia.
“Mi combate se prolongará en el tiempo”, asegura.
Ningún estudio se había centrado hasta ahora en los detalles.