El decreto del gobierno de Perú busca frenar el ingreso irregular de migrantes y enfrentar delitos asociados a actividades criminales.
En los últimos meses ha sido repatriados más de 550 mil individuos que habían cruzado la frontera a Estados Unidos desde México.
Funcionarios del gobierno criticaron el viaje de Johnson y lo calificaron como una estratagema política que hará poco por resolver el problema.
Recibieron una llamada de alerta de que podría ser un caso de trata de personas.
El programa llamado “reticketing” es opcional y los inmigrantes tienen la opción de elegir su destino.
Este grupo criminal cobraba alrededor de 3 mil dólares por movilizar a los migrantes, la mayoría de India y Cuba.
La embarcación fue interceptada por autoridades de la isla, las cuales comprobaron que los ciudadanos provenían de Venezuela.
No contaban con la visa exigida por las autoridades. Su meta era llegar a Estados Unidos.
Esta es la segunda revisión del acuerdo alcanzado en junio entre los gobiernos de Trump y de Andrés Manuel López Obrador.