La oposición había presentado una propuesta de ley para crear un salario mínimo, de 9 euros brutos la hora (9,70 dólares).
“Nosotros decidiremos quién llega a la Unión Europea y bajo qué circunstancias. No los traficantes”, dijo Von der Leyen tras visitar la isla.
“Las tierras de nadie no pueden existir en Italia”, aseguró la máxima autoridad del país europeo.