La mujer al parecer sufrió un ataque cardíaco durante la intervención para la extracción de implantes de glúteos en una casa.
La acusación formulaba cargos de asesinato premeditado, ocultación del cadáver y destrucción de documentos ajenos.
Supo sortear la crisis mientras estudiaba sus dos postgrado y ahora no se quiere ir del país.
El doctor colombiano fue privado de libertad por comercializar en dólares las ampollas de Remdesivir.