La intención arquitectónica fue capturar el instante en que los ángeles descienden a rescatar a sus soldados para escoltarlos al cielo.
Todo el mausoleo fue vandalizado por los yihadistas.
El monumento está pensado como lugar de encuentro, admiración y homenaje que podrá acoger a un millón de visitantes al año.
La administración señaló que solo permitirá la entrada de 30 personas en el turno de la mañana y otras 30 por la tarde.