Rebeldes hutíes se adjudicaron los ataques a los barcos comerciales de la zona.
Las autoridades egipcias declararon que “un cortocircuito en la sala de máquinas del barco provocó el incendio”.
Las autoridades habían emitido una alerta de no nadar en el lugar.
La pesquisa alertó que la temperatura máxima medida sobre los arrecifes el pasado año, fue la más elevada desde que comenzó el monitoreo en 2004.
Un comunicado atribuido al portavoz del Ministerio de Exteriores Saeed Khatibzadeh describió el buque como un barco comercial.