Con 27 años de trayectoria, la fundación continúa su labor en la atención de niños con labio leporino y paladar hendido.
La doctora venezolana Nathaly Quintero criticó que no haya tratamientos.
La mujer comentó que conservó el cadáver del cachorro con la intención de recordarlo como “un perro especial y distinto al resto”.