El homicida mantenía una relación con otra persona y quiso ocultar el embarazo.
La joven fue sorprendida con el arma blanca al momento de llevar a cabo la detención.
El sujeto fue presentado ante las autoridades por los delitos de trato cruel sobre la adolescente.
La joven fue sometida a un encierro y obligada a sostener relaciones sexuales con un hombre de 60 años.
Lugareños reseñaron que la víctima había sido entregada como esposa a un hombre que apareció con un arma de fuego en la vivienda.
Tenía varias heridas causadas por un arma de fuego.
Autoridades de Bucaramanga detuvieron al sujeto y revelaron la identidad del joven migrante, que viajaba en una moto.
La víctima presentó quemaduras de primer y segundo grado tras el ataque del sujeto.
El joven presentó un cuadro clínico moderado, ya que le diagnosticaron politraumatismo craneoencefálico leve.
Forenses detallaron que la víctima presentó inflamación en algunos órganos, por lo que se determinó que éste bebía con cierta frecuencia.
El adolescente manifestó, ante la dirección del colegio, la agresión que recibió por parte de sus progenitores.
La autopsia al cadáver determinó que hubo perforaciones de bala en el pulmón izquierdo, hígado y corazón.
El muchacho de 17 años fue golpeado tras beber un refresco que pertenecía a uno de los atacantes.
Son dos las personas detenidas en relación con la muerte de la joven de 27 años, cuyo cadáver fue encontrado el 1 de noviembre en una carretera.
La fiscalía de Colombia dijo que ya tenía pruebas suficientes que implicaban al acusado.
La joven, de 12 años, fue captada por el grupo delictivo en la población de Rubio, estado Táchira.
Era oriunda de Villa del Rosario, en Perijá, y tenía solo mes y medio en Estados Unidos.
El sujeto amenazó de muerte a la joven, quien fue citada bajo engaños a una reunión para discutir su promedio académico.
La mujer sufrió una golpiza, por lo que permaneció internada por ocho días en un hospital.
Tras el incidente, la víctima solicitó ayuda de las autoridades “para que esa mujer se aleje”.