Fue uno de los mandatarios que desestimó a la pandemia y pidió a los ciudadanos rezar para “eliminar el virus”.
“Cuando vemos lo que ocurre en nuestros hospitales, es evidente que Dios ha respondido a nuestros rezos”, aseguró Magufuli.
El presidente acusó de “juego sucio” el trabajo que realiza el laboratorio y puso en duda los datos oficiales de los casos en el país.