La Casa Rosada dio dos semanas a Londres para frenar la explotación petrolera o recurrirá al Tribunal Internacional del Derecho del Mar.
Autoridades británicas cuestionaron la acción y sostienen que pudo incumplir las normas que prohíben manifestaciones políticas.
Diez de los tripulantes habrían sido identificados como españoles. El gobierno ofreció detalles en las próximas horas.