La investigación determinó que las víctimas eran engañadas con falsas ofertas de empleo para ser explotadas sexualmente.
Dos sujetos interceptaron a los jóvenes migrantes mientras caminaban por una calle y dispararon sin dar razón alguna.
La víctima no ha sido identificada y tampoco está claro cómo ni cuándo el cadáver llegó hasta allí.
Incautaron 17 dólares y una bolsa con caramelos que ofrecía a las víctimas.