Ambas demandaron a su tía, a otros familiares y allegados por defraudación en la explotación de la marca Maradona, que genera millonarios dividendos.
Marlene Engelhorn considera que las fortunas legadas deberían ser redistribuidas democráticamente por los Estados.
A los herederos y así como a los demás sucesores desconocidos del causante Julia Acosta de Kerceluz.
El Diez se dejó llevar por los lujos y los excesos y su deuda con la fiscalía transalpina no fue saldada en vida