Señaló que con el actual mandatario estadounidense siempre tuvo “una relación de negocios”.
Los líderes de las democracias más ricas del mundo hicieron hincapié en que no quieren perjudicar a Beijing.
El mensaje de Vladyslav Heraskevych fue impreso en un papel azul y amarillo, como los colores de la bandera su país.