La gira Las mujeres ya no lloran arrancó este 13 de mayo en Charlotte, Estados Unidos, con un show lleno de sorpresas y estrellas.
El mandatario de Estados Unidos aseguró que las sanciones a Siria han sido “devastadoras”, pero que tuvieron una “función importante”.
El cantante anunció su esperado regreso a los escenarios, con más de 30 países en cuatro etapas, incluyendo Italia y Latinoamérica.
En su primer show en Medellín, Shakira invitó al escenario a Maluma con quien interpretó su colaboración ‘Chantaje’.
Mostró cómo masajea su rostro con utensilios creados para ello para desinflamar.
La cantante acudió a los servicios de urgencias tras presentar un cuadro abdominal.
El momento más emotivo de la noche fue la aparición de los pequeños Milan y Sasha.
El periodista Orlando Suárez contó que la dominicana firmó un contrato de tres presentaciones en el país.
A través de un comunicado notificó que suspendía su participación en la gala de los premios de música Bass Magazine Awards.
Brandon Garrett asevera que la cantante lo golpeó durante una confrontación ocurrida el 21 de abril en el Little Caesars Arena en Detroit.
Tras casi cuatro años ausente de los escenarios, el Sol de México recorrió una veintena de países y ofreció 125 shows, en 99 ciudades y 110 recintos.
Los Swifties gastaron aproximadamente US$ 5.000 millones sólo en Estados Unidos.
Las actuaciones estan previstas en Buenos Aires, Santiago de Chile y São Paulo
Esta es la cuarta parada de la gira de la vicepresidenta, primero estuvo en Kazán, Rusia en la cumbre de los Brics, luego viajó a India y Vietnam.
En el segundo tiempo, las venezolanas salieron por el empate y dominaron por momentos, pero no fue suficiente. Las aztecas marcaron dos tantos.
Payne y Malik formaron parte de One Direction desde 2010 hasta 2016.
La cantante señaló que su gira sigue en pie y arranca el viernes en Barquisimeto.
El texto de 256 páginas tiene unas 500 fotografías, muchas tomas inéditas, y reflexiones personales de la gira.
Venezuela no aparece en la lista de países a visitar.
El Vaticano había anticipado que la misa atrajera a unas 60.000 personas, y los organizadores pronosticaron unos 80.000 asistentes.