El cadáver de Antonio fue encontrado quemado a un costado de la Autopista Rómulo Betancourt, en Barcelona.
De acuerdo con los testigos ni el pequeño, ni el conductor llevaban casco.
La mujer también fue condenada por ser cómplice a la hora de deshacerse del cadáver.
Tanto Rubén como Alfredo se mantienen en observación.