El cansancio persistente o una sensación de malestar general son ejemplos de los síntomas más frecuentes.
La actividad física se evaluó mediante dispositivos que registraron de forma continua la intensidad, la frecuencia y la duración del movimiento.
La presión arterial alta fue el factor más comúnmente asociado con los eventos cardiovasculares.
El estrés psicológico o físico, la dieta, el sueño insuficiente y la falta o exceso de ejercicio pueden afectar los niveles hormonales.
La manera de preparación y procesado de los alimentos determina la formación de estos compuestos potencialmente carcinogénicos.
Jesús Faría explicó que el texto legal abarca diferentes áreas.