Una dama aparece como jefa de la red que se encuentra prófuga en Trinidad y Tobago.
Les ofrecían empleos como mesoneras y luego las obligaban a ofrecer sus servicios sexuales.
El ciudadano también será procesado por secuestro y porte ilícito de arma de fuego.
Se aprovechaba de personas de bajo recursos para manipularlas y que se unieran a su red.
La banda delictiva ofrecía dinero, alimentación y hospedaje a los adolescentes.