El hecho se produce en el marco de la segunda ronda de las negociaciones entre el Gobierno colombiano y el grupo guerrillero.
Designaron a unos voceros que esperan ser atendidos por las autoridades mexicanas.
La organización no gubernamental atribuyó las cifras de violencia en la región a grupos armados irregulares, bandas criminales y mineros ilegales.
De acuerdo a las investigaciones preliminares se presume que los 25 secuestrados eran trabajadores de la zona.