En las calles de la capital el tráfico que usualmente es pesado estaba fluido y parte de la población se mantuvo en sus casas en resguardo.
La presidencia dispuso también que el Ejército participe de las acciones de seguridad mientras duré el estado de sitio.
En un anuncio televisado, el primer ministro aseguró “se han tomado todas las medidas para asegurar la continuidad del Estado”.