Se puede consumir tanto en grano como molido, y es un ingrediente recurrente en numerosos guisos, sopas y potajes.
Se le atribuye, entre sus beneficios, la reducción del riesgo de enfermedades cardíacas.
Los expertos recomiendan una ingesta diaria de esta especia en polvo en torno a 3 gramos (una cucharadita pequeña).
Nutricionistas destacan las propiedades antimicrobianas y antioxidantes de este fruto usado también en la cocina.
El toque cítrico que tiene combina perfectamente con ensaladas, pescados, carnes blancas y parrilladas de verduras.