Se estima que el país alberga unos 100.000 elefantes, la segunda mayor población de estos animales en el mundo, después de Botsuana.
Otro método de supervivencia extremo es alquilar bebés y niños pequeños a mendigos a cambio de una parte de las ganancias.
La inflación alcanzó el número récord de 9,1 %, por lo que esto representa un golpe para la economía de ese país.