El Gobierno de Rusia rechazó acusaciones de varios países europeos que aseguran que el líder opositor fue envenenado en prisión.
Se “confirmó de forma concluyente la presencia de epibatidina”, una toxina presente en ranas dardo venenosas en Sudamérica.
La víctima ingresó a un reconocido centró médico el 16 de diciembre, pero no resistió el tratamiento y la noche de Navidad confirmaron su deceso.
Muchos detractores del poder ruso fueron asesinados en los últimos años.
Los médicos afirman que se encuentra estable y harán estudios globales.
Amiga cercana de la familia da declaraciones