El procedimiento fue notificado al Ministerio Público, para que sea procesado según las leyes venezolanas.
La fiscalía federal acusa a Macías de ser el cabecilla de Los Choneros, los cuales utilizaban sicarios, sobornos y armas militares.
Una de las niñas le contó a su maestra que un vecino le tocaba las partes íntimas a ella y a sus parientes.
El joven ecuatoriano tuvo que ser llevado a un centro asistencial, ya que presentó algunas heridas.
Junto a otros compatriotas habrían asesinado y robado a Lema, cuyo cuerpo fue hallado días después de su muerte, en estado de descomposición.