La llegada de la lava al mar se previó inicialmente el lunes pero los ríos de lava perdieron velocidad.
En la pequeña localidad de Maniche, los pobladores esperan el apoyo que tanto necesitan tras el terremoto de magnitud 7,2.
El procedimiento fue realizado por efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana.
“También verán un río Orinoco apacible, pero sin barcos que por el naveguen, porque la industria que propulsaba su cadena, feneció”.
Cinco pistas de aterrizaje y dos avionetas también fueron inutilizadas.
Tiene un efecto euforizante que incluso dejó un poco “lelos” a los investigadores.