Cercas fueron derribadas por los aficionados para poder ingresar.
El ministro de seguridad Aníbal Fernández dijo: “El objetivo era proteger a los jugadores”, por ello la evacuación en helicópteros.
En el Obelisco se dieron enfrentamientos cuando la policía quiso despejar a la gente.
La Plaza Italia sirvió de punto de concentración. En los alrededores se dieron desmanes, igual en varias ciudades.
Cinco jugadores, dos dirigentes y un integrante del cuerpo técnico de Boca declararon en la comisaría por daños y desacato a la autoridad.
Los problemas comenzaron antes de la final de la Eurocopa cuando decenas de hinchas sin boletos ingresaron a la al estadio.
Rechazó la acción de algunos “desadaptados” y apuntó que hay “grupos criminales” detrás de ellos.
El alcalde de Cali reportó una muerte “relacionada con las manifestaciones”.
Al principio todo fue pacífico, pero con el paso de las horas comenzaron a destrozar varias instalaciones, incluyendo iglesias.
Las marchas fueron en su mayoría pacíficas.