El crimen ocurrió días después de difundir fotografías de sus tatuajes entre sus compatriotas, destacando una “Flor de Loto” en su pecho.
Los hombres aparentemente estaban borrachos y cuando fueron sorprendidos ya al cadáver ya le habían cortado las piernas y brazos.
El servicio forense determinó que la fallecida tenía entre 17 y 18 semanas de embarazo, víctima de “violencia homicida compleja”.
La víctima salió de su vivienda el 23 de diciembre y no volvió. Fue interceptado por un adulto y un adolescente, señalados del crimen.
Sus compañeros y compatriotas lo descuartizaron
Familiares de la víctima dijeron que Álvaro era alcohólico y adicto a las drogas, además la había maltratado en el pasado.