Las autoridades coordinan autobuses y vuelos para transportar a los más de 2.000 pasajeros.
Los 1.100 miembros de la tripulación serán puestos en cuarentena y tratados a bordo del barco.
La operación se desarrolló entre fuertes medidas de precaución.
“Mi hijo y mis dos nietos están a bordo y no sabían absolutamente nada. Nosotros fuimos los que les informamos”, contó Adriano Pavan a la AFP-TV.
“Cuando vimos el barco acercándose hacia nosotros, todo el mundo empezó a gritar y a correr”, dijo un marinero del “River Countess”.