Trump anunció a comienzos de julio que impondría nuevos gravámenes de 30 % a las importaciones de productos de la UE a partir de este 1 de agosto.
El país asiático calificó la política como “acoso económico” y prometió contramedidas.
La presidenta de la Comisión Europea anunció que se tomó esta decisión para dar “una oportunidad a las negociaciones”.