Se trata de un potente opioide que se utiliza principalmente en animales de gran tamaño para sedarlos.
La medida no será de cumplimiento inmediato ya que si es formalmente acusado por la muerte de los consumidores deberá enfrentar juicio y condena.
Hasta ahora han muerto 23 personas por el consumo de la sustancia estupefaciente.
Fueron detenidas unas siete personas, incluyendo al líder de la banda que se encargaría de comercializar la sustancia estupefaciente.
Los expertos aún analizan la droga para determinar la causa de las intoxicaciones.