A diferencia de años anteriores, el líder de la iglesia católica no realizó el tradicional rito del lavado de los pies.
Entre los presuntos abusadores están custodios, consejeros, supervisores, maestros, médicos y enfermeras, entre otro personal.
Buscan combatir el retardo procesal por lo que iniciarán una nueva estrategia.
También han revisado unos mil 500 expedientes y entrevistado a 3.000 familiares de reclusos.