Los múltiples usos de la centella asiática para la salud se remontan a miles de años. Hay varias formas de aprovechar sus propiedades.
Sábila, equinácea, centella asiática, manzanilla, tomillo, caléndula, artemisa y malvavisco son de utilidad en caso de problemas con la piel.
La centella asiática está contraindicada en embarazadas, durante la lactancia y en personas con problemas en el hígado o riñones.
El aceite de almendras, que contiene vitamina A, ayuda en la producción de nuevas células en la piel.