“Es lo menos que pueden hacer para mantener el acceso a un flujo libre de información”, escribió el desarrollador ruso en su blog en Telegram.
Fueron acusadas de “incitar a la prostitución” y “violar los valores de la familia y la sociedad”.
Según el texto, el gobierno busca “garantizar el uso soberano, seguro y confiable del ciberespacio” en pro de la estabilidad del país.