Se trata de un traje que fue probado en la pantalla y portado por la actriz en el rodaje, pero que no apareció en la versión final de la cinta.
La compañía de subastas California Propstore estima que la prenda podría venderse entre uno y dos millones de dólares.
La recordada intérprete de la princesa Leia recibirá este homenaje póstumo.