La preparación debe aplicarse por las noches, colocar unas medias y retirar por la mañana.
Tal y como cuidamos la piel del rostro, deberíamos hacer lo mismo con los pies. De lo contrario, aparecen diferentes signos de daño o de descuido.
El bicarbonato de sodio tiene capacidades antifúngicas cuando se usa en la piel.