Murió el miércoles en un hospital de California.
“El juicio fue empañado por un exceso desenfrenado y por la extralimitación de poderes”, dijo uno de sus abogados.
Por haber asesinado a 51 fieles musulmanes en 2019.
A algunas de sus víctimas les cerraba los ojos y ataba las manos, mientras filmaba sus crímenes en video.
La víctima sufrió hemorragia cerebral y fracturas en diversas partes del cuerpo.
Era una de las banderas de la campaña presidencial de Iván Duque.
Menores de edad presenciaron el crimen
“No hubo justicia”, pronunció el narcotraficante mexicano tras su sentencia.
Los hechos tuvieron lugar en una zona montañosa de mayoría musulmana.
Una de las hijas de la pareja logró escapar en 2018 y realizó una llamada a la policía para hacer la denuncia.