Señaló que esta acción podrían haber costado más de 100 millones de dólares.
Atamaint dijo que los ataques se realizaron desde siete países: India, Bangladesh, Pakistán, Rusia, Ucrania, Indonesia y China.
En las redes sociales el ataque se atribuyó al grupo de ‘hackers’ Killnet, pero no se aportó ninguna prueba.
Una mala clave de acceso pone en peligro los datos relevantes para un usuario.
Pueden paralizar la infraestructura de un país, afectando los servicios de agua, electricidad y telecomunicaciones, entre otras cosas.
La ciudad declaró una emergencia y apagó las computadoras públicas.