Rusia ha abierto una investigación penal por un supuesto delito de terrorismo, mientras que Kiev niega haber atacado a la población civil.
El ataque con drones hirió al menos a 50 personas durante la celebración del Año Nuevo en una aldea ocupada por Rusia en la región de Jersón.
Las Fuerzas Armadas de EEUU realizaron un nuevo ataque el 30 de diciembre a tres lanchas y luego informaron otro el 31 de diciembre a dos más.
El jefe de Estado volvió a afirmar que la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Fanb) derribó nueve aeronaves el lunes.
El Consejo de Transición del Sur (CTS) rechaza de forma unánime las decisiones adoptadas sin consenso.
El Gobierno de Venezuela, a través de un comunicado, catalogó estos hechos como un “acto terrorista de extrema gravedad.
“Tales actos de terrorismo de Estado son incapaces de socavar este nivel de diálogo de confianza”, señaló el portavoz de Rusia.
La policía informó que un sexto niño y otro adulto resultaron gravemente heridos y estaban en un hospital en Paramaribo.
Las explosiones se escucharon por toda Kiev mientras el ataque comenzaba a primeras horas de la mañana y continuó durante horas.
El teniente general Fanil Sarvarov era el jefe de la Dirección de Entrenamiento Operacional del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Rusia.
El ministro de Defensa de Colombia señaló que este sería “el segundo ataque mortal contra la fuerza pública en una semana”.
“El 18 de diciembre la Fuerza de Tarea Conjunta Lanza del Sur realizó ataques cinéticos letales”, indicó el comando estadounidense.
Las fuerzas armadas de EEUU informaron de un nuevo ataque contra una presunta “narcolancha” en aguas del Pacífico oriental.
Según la policía, uno de los sospechosos tenía una licencia de armas de fuego desde hacía unos 10 años.
Pdvsa aseguró que “se mantiene la continuidad operativa de la industria mediante la implantación de protocolos seguros”.
El comisionado de Policía de Nueva Gales del Sur, Mal Lanyon, calificó el tiroteo como “un incidente terrorista”.
El comunicado de la organización describió a Saad como el comandante de su unidad de fabricación militar.
El ataque del sábado en el desierto sirio cerca de la histórica ciudad de Palmira mató a dos militares estadounidenses y a un civil de ese país.
El presidente estadounidense dijo a los periodistas en la Casa Blanca que el mandatario sirio Ahmed al-Sharaa estaba “devastado por lo que sucedió”.
Los ataques aéreos y tiroteos israelíes en Gaza han provocado la muerte de al menos a 386 palestinos desde que inició el alto el fuego.