La reina Hatshepsut, su esposa y su media hermana supervisaron los preparativos del entierro del rey.
Informaron de una cámara con dos ataúdes de madera y ambos tenían textos pintados que describían el viaje al más allá.
El ministerio de Cultura indicó en un comunicado que según las primeras informaciones “el fuego no causó daños en las antigüedades”.