La mujer de 33 años y el muchacho de 20 fueron aprehendidos por lo ocurrido en el sector Sabana Perdida de La Cañada de Urdaneta.
El niño es epiléptico y a pesar de ese diagnóstico era víctima de constantes agresiones.
Fue el llanto del pequeño lo que alertó a la comunidad, que reportó lo sucedido a través del VEN-911.
Los habitantes se percataron de que no cumplía con los estándares de calidad requeridos y que había sido construido con “material poco adecuado”,