Ambos países nombraron embajadoras y abrieron sedes diplomáticas.
El oficialista Partido Progresista Serbio niega haber cometido fraude e insiste en que las elecciones fueron justas, pese a críticas de observadores.
El presidente de Serbia no ha especificado su ubicación exacta, pese a que señaló que al revelar su ubicación elevará su precio.