Con numerosos desniveles en la vía, los conductores deben hacer mayores maniobras para poder transitar.
El presidente de Hidrobolívar, menciona que hasta este martes ya contabilizaban la limpieza de 12 colectores en Las Teodokildas.
Colapso de aguas servidas, anegaciones y falta de luminarias de son parte de las incomodidades que padecen los vecinos de este sector en San Félix.
Con las lluvias del fin de semana, varios sectores reportaron anegaciones a PRIMICIA, uno de ellos fue Campo Rojo en San Félix.
Actualmente las instituciones de la ciudad atienden las solicitudes de los usuarios que llegan a través de VenApp.
Durante un recorrido por la zona se notó que el pavimento de la calle ha ido cediendo.
A diario en Las Amazonas se enfrentan a una desagradable situación que empeora cuando llueve, debido a que “huele horrible”.
Aseveró que una vez los equipos regresen de Upata, Hidrobolívar trabajará en el bote de aguas residuales de La Urbana en Castillito.
Ha traído como consecuencia un gran foco de enfermedades afectando sobre todo a los niños y personas de la tercera edad.
Los habitantes llevaron una carta a Hidrobolívar pidiendo apoyo para que sea atendido el sistema de tuberías.
Enfermedades como la malaria, los padecimientos respiratorios y erupciones de la piel han sido frecuentes por estos botes de aguas negras.
Las familias de Las Teodokildas han sido afectadas por enfermedades, debido a la insalubridad producida por las cloacas, sobre todo en niños.
La fuga de aguas blancas no es el único problema por lo que los habitantes de Manoa deben lidiar, sino también con focos de contaminación.
El desbordamiento de las aguas negras ha ido deteriorando la vialidad, ni hablar de los olores nauseabundos que despide la red de tuberías.
Vecinos señalan que cuando llueve su incomodidad empeora y que, además, varios niños del sector se han enfermado como consecuencia de este bote.
A pesar de que han recibido visitas de Hidrobolívar, desde hace dos años esperan una solución.
La preocupación crece por los niños enfermos a causa de la insalubridad.
Desde hace varios meses los vecinos de la calle 26 conviven con un bote de aguas, a pesar de haber hecho repetidas denuncias.
A pesar de haber hecho constantes denuncias, el problema no ha sido solucionado adecuadamente.
Los habitantes deben sobrellevar la incomodidad de caminar diariamente sobre aguas negras que también se han filtrado en las paredes de sus casas.