La Duquesa Sussex no contuvo los sentimientos y se materializó el luto que siente ante la pérdida de la monarca.
La monarca ahora será enterrada junto a su esposo Felipe II, en la cripta real.
Desde temprano cerraron las puertas del Salón de Westminster, donde miles ya habían despedido al ataúd.
El acto comenzó con una procesión junto al coche fúnebre, con los hijos de la reina vestidos en uniforme militar, salvo Andrés.