Al menos 25 muertes ocurrieron en la localidad costera de Petit-Goâve, una de las comunidades más afectadas.
Entre las víctimas había un bebé de pocos meses de edad.
El número de desaparecidos se mantiene en 56, de acuerdo con las autoridades.
Unas 10 personas fueron rescatadas por la ONU, llevadas a tierra firme, además de ser atendidos. Provenían de África.